Haití: la tormenta tropical Grace amenaza el país en medio de los trabajos de rescate y recuperación del terremoto

 



Un terremoto de 7,2 grados sacudió Haití el 14 de agosto de 2021.


La tormenta tropical que está llegando a Haití puede provocar inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra poniendo aún más difícil la entrega de ayuda humanitaria. Distintas agencias de la ONU están llevando a cabo, allí donde han conseguido acceso, evaluaciones de la situación para empezar la entrega de asistencia en cuanto sea posible.


Mientras Haití lucha por recuperarse del devastador terremoto de 7,2 grados que sacudió el país el fin de semana, causando la muerte de unas 1300 personas, la ONU advierte de que es probable que muchas personas se vean afectadas por la depresión tropical Grace, una tormenta que se espera que traiga lluvias torrenciales, inundaciones y corrimientos de tierra entre el lunes y el martes.

El lunes, Organización Internacional para las Migraciones (OIM) declaró que su trabajo en este momento está centrando en la búsqueda de edificios seguros en los que se puedan refugiar los miles de residentes desplazados ante la llegada de la tormenta que probablemente provocará inundaciones repentinas y corrimientos de tierra, después de que más de 13.600 viviendas quedaran destruidas o gravemente dañadas por el temblor.

Además de los muertos y heridos, los primeros informes indican que se han derrumbado más de 700 edificios, incluidos hospitales y escuelas, que se han destruido más de 3700 viviendas y que se han producido importantes daños en las carreteras.



"Estas cifras aumentarán a medida que avance la recopilación de datos", dijo Federica Cecchet, jefa adjunta de la Misión de esa agencia de la ONU en Haití. "Una de las prioridades en las próximas semanas será la gestión adecuada de los refugios de emergencia y el apoyo humanitario a los miles de desplazados".

Tres días después del terremoto, los equipos humanitarios aún no han llegado a muchas zonas, especialmente en el departamento de Nippes, ya que el acceso se encuentra obstaculizado por la destrucción y los daños en carreteras y puentes.

El domingo, Pierre Honnorat, responsable del Programa Mundial de Alimentos en Haití, explicó en un tuit que, con la carretera cortada entre Les Cayes y Jérémie, es difícil hacer llegar los suministros alimentarios de emergencia a quienes los necesitan.
Necesidades humanitarias agudas

"Los centros de salud, las escuelas, los puentes y otras instalaciones e infraestructuras esenciales de las que dependen los niños y las familias también se han visto afectados, en algunos casos de forma irreparable", declaró el domingo Henrietta Fore, directora de la agencia de la ONU para la infancia, UNICEF.

Fore destacó que "Una década después del anterior terremoto, Haití se tambalea de nuevo. Y esta catástrofe coincide con la inestabilidad política, el aumento de la violencia de las bandas, las tasas alarmantes de desnutrición entre los niños y la pandemia de COVID-19, para la que Haití sólo ha recibido 500.000 dosis de vacunas, a pesar de necesitar muchas más”

Entre las necesidades humanitarias más urgentes destacó la atención sanitaria, el envío de vacunas contra la COVID-19, el uso de agua potable, la protección para los menores y refugio para los desplazados.

"Las necesidades humanitarias en las zonas afectadas son agudas, ya que los servicios esenciales se han interrumpido. Muchas personas necesitan urgentemente atención sanitaria y agua potable. Los desplazados necesitan refugio. Los niños que han sido separados de sus familias en medio del caos necesitan protección".

Según la oficina de coordinación de la ayuda de la ONU, la OCHA, los hospitales locales ya están desbordados de heridos, especialmente en Les Cayes y Jérémie; la Cruz Roja y los hospitales de las zonas no afectadas están prestando ayuda.