Guerra Civil del 24 de abril del 65

Santo Domingo. La Guerra civil dominicana de 1965, conocida como Guerra del 65, fue un movimiento cívico militar que se caracterizó por la participación activa, militante y armada de las masas populares, con la finalidad de volver al gobierno legítimo y constitucional deJuan Bosch, constituye uno de los hechos más relevantes en la historia reciente de la República Dominicana.

El profesor Juan Bosch fue derrocado siete meses después de haberse juramentado como presidente constitucional de la República, el 24 de septiembre de 1964, por una facción de las Fuerzas Armadas liderada por Elías Wessin y Wessin.

Esto sucedió tras la promulgación de la Constitución de 1963, que establecía, entre otras cosas, la libertad religiosa y de expresión, la libertad política, el derecho a la vivienda, la igualdad entre hijos naturales y los nacidos bajo matrimonio, así como el retorno de los disidentes políticos y exiliados durante el régimen trujillista.

El sábado 24 de abril de 1965 se sublevaron los campamentos militares 16 de agosto y 27 de febrero dando el golpe de estado al triunvirato y al gobierno de Donal Joseph Reid Cabral.

En las primeras horas del 25 de abril los militares constitucionalistas entran a la ciudad de Santo Domingo y obligaron a renunciar a Reid Cabral.

El pueblo se lanzó a las calles ocupando el Palacio Nacional en respaldo del contragolpe de estado. Esa misma noche se trasladó el poder a una autoridad civil, en la persona Rafael Molina Ureña como presidente provisional y quien había sido el Presidente del Senado durante el Gobierno de Bosch. Momentos después, se anunció el restablecimiento de la Constitución del 1963 y el regreso del profesor Bosch ese mismo día desde Puerto Rico.

Sin embargo, en la base aérea de San Isidro, en el llamado Centro de Enseñanza de la Fueras Armadas (CEFA) los generales Wessin y Wessin e Imbert Barrera se opusieron al retorno de Bosch y al restablecimiento de la constitución de 1963, comenzaron los bombardeos y los ametrallamientos aéreos al palacio presidencial y otras posiciones de los constitucionalistas.

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