Donald Trump presidente de EE. UU. anució reabrir las iglesias

EE. UU. Donald Trump, autorizó abrir nuevamente as ‘ahora mismo’, durante este fin de semana, y amenazó con suspender la autoridad de los gobernadores si no lo permiten, lo que legalmente no es factible porque la decisión corresponde a las entidades locales y estatales.

Trump a través de rueda de prensa,  anunció la designación como ‘lugares esenciales’ de las iglesias, sinagogas y mezquitas, por lo que a nivel federal pasan a ser considerados cruciales para EE.UU. en el marco de la pandemia, una categoría en la que también han entrado hospitales o fábricas de alimentos.

Algunos gobernadores han considerado que las tiendas de licores o las clínicas de aborto son esenciales, pero dejaron fuera las iglesias. Eso no está bien, así que hoy corrijo esa injusticia.

Trump indicó que pronto los gubernamentales Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés) darán más información sobre las recomendaciones a seguir.

A pesar de las amenazas del presidente, son las autoridades de los estados y los condados quienes tienen potestad para decidir si reanudan o no la actividad económica y social de una zona.

A nivel federal, los CDC se limitan a emitir unas recomendaciones, que luego los gobernadores aplican como consideran oportuno dependiendo de cómo la pandemia afecta a sus conciudadanos y de los recursos hospitalarios disponibles.

Pese a que la decisión corresponde a las autoridades estatales y locales, el mandatario ha instado en varias ocasiones a «liberar» aquellos estados con medidas más estrictas de confinamiento, como Michigan, gobernado por los demócratas y clave para las elecciones presidenciales de noviembre.

En marzo, Trump tenía la idea de que sería posible reabrir EE.UU. para el Domingo de Pascual, el 12 de abril, y que podría ver «iglesias llenas» de gente, pero luego tuvo que admitir que no era posible por el coronavirus SARS-CoV-2.

EE.UU. sigue siendo el mayor foco del mundo de la pandemia con más de 1,5 millones de casos y al menos 95.000 muertes, de acuerdo a la Universidad Johns Hopkins.