Crianza de cerdos, cabras y aves en techo vivienda junto a escuela tandas extendida en zona urbana

Comunidad Santa Bárbara-Palmarejo Villa Linda.-Familia siguen con la práctica atentatoria contra la salud pública, de permanecer con crianza de cerdos, cabras y aves sobre el techo de su vivienda al lado de una escuela de tandas extendida.

Así, denunciaron sus pobladores, mediante nota enviada a esta redación, mediante la cual los señores Daniel Méndez, Pedro Brito, Juan Fabián, María Martínez y Federico García, dijeron que en sus condiciones de defensores de los derechos humanos, exigieron a las autoridades de Salud pública y al Ministerio público actual para cerrar rápidamente esa granja de cerdos, cabras y aves, lo que evitaría un posible brotes epidémicos.

Lamentaron que no existe una ordenanza municipal que prohíba la crianza de ganado porcino, ovino, vacuno, caprino y granjas de aves dentro de la zona urbana. Señalan que la contaminación ambiental ha golpeado fuertemente a esa comunidad. “Los excrementos de un cerdo cien lobras rondan los 2,5 kilogramos diarios” Indiaron.

Entienden que si se multiplica esta cantidad por meses de crianza y un mayor número de animales, los volúmenes se vuelven alarmantes.

Además, la mayoría de los criadores particulares no procesa los excrementos, sino que los esparce sobre las tierras aledañas, infringiendo la ley que regula el vertimiento de residuales según su carga contaminante.
La ley prohíbe toda actividad porcina a menos de un kilómetro del perímetro urbano y a menos de 500 metros de fuentes de agua y embalses.

Pero pocos cumplen lo establecido, donde la cría de cerdos en el techo se volvió práctica común al lado de la escuela de tandas extendidas de dos niveles “No puedo ni asomarme al balcón, porque la peste es muy espantosa”, cuenta Julia Domínguez, quien vive en la zona afectada, pese a que tanto salud pública, cómo Medió ambientes cuentan con los mecanismos que prohíbe tajantemente esta mala práctica porque es atentatoria contra la salud pública.

Sin embargo, no han valido los esfuerzos de los ciudadanos gestionando antes las autoridades el desalojo de esa granja, quienes, según los denunciantes, no se han Donadoni siquiera en girarle una visita.

Es necesario recordar a la población que de seguir con esa conducta y ser reacios a eliminar la crianza de cerdos en la zona urbana, esta sujeta a ser denunciada- no solo administrativamente, pecuniariamente- sino penalmente por atentar contra la salud pública, pues es bien claro la Leyes de Medio ambiente y de salud pública, pese a la falta de una ordenanza Municipal en ese municipio.

Sin embargo, otros cabildos en el país cuentan con ordenanza que prohíbe la presencia de animales domésticos, equinos, vacunos y perros en estado de vagancia en calles y lugares públicos de la ciudad, poniendo en riesgo la integridad física de las personas e imposibilitando el tránsito normal de vehículos motorizados, asimismo la crianza de porcinos dentro del área urbana”…

En ese sentido se invoca a las personas que disponen de esta mala práctica, cambiar de actitud y sí esa es su condición de trabajo, utilizar zonas rurales para la crianza de los cerdos y evitar ser sancionados de acuerdo a ley. Cuando sopla el aire desde las lomas, apesta a excremento de cerdo.

Es un olor que se pega a todo y que desde hace más de dos décadas afecta en la zona más pobladas del distrito.
Cuya familia llegó a tener “hasta decenas cerdos y cabras” conviviendo juntos dentro y fuera de la vivienda.

Hace unos meses se ha desatado una batalla social contra el improvisado corral en sobre el techo de la vivienda por la cercania a la escuela de tandas extendidas.

Los ciudadanos alegan que las autoridades deben dar respuestas que garantizarán la sanidad de la zona, ya que los cerdos traen enfermedades y contaminación ambiental, pero la familia lucha a brazo partido para que no les quiten su cría.