Caída 3% del PIB en el mundo, RD debe prepararse para las protestas

Periodista Francis Pérez

Autor: Francis Pérez
República Dominicana.
-Los más importantes organismos de préstamos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y también los economistas de más renombrada autoridad, vaticinan que los países más desarrollados del planeta, sufrirán grandes contracciones económicas y una baja considerable en el producto Interno Bruto (PIB).

Alegan que ese colapso se producirá a partir de los próximos meses por venir, como consecuencia de los efectos de la pandemia COVID – 19 y el confinamiento.

Esas mismas instituciones financieras de carácter global habían previsto antes del coronavirus que las actividades productivas y comerciales de la economía mundial, crecerían a una tasa de un 2.9%, en el caso de China 6.1%, EE.UU. 2.3%, la UE 1.2% y América Latina entre 1.3% y 1.8%.

Pero ahora todo indica que en el mundo habrá una caída de un 3% del PIB, mientras que China solo crecerá un 1.2%, la India obtendrá 1.9%, España tendrá un recorte 8% y Estados Unidos disminuirá 0.4%. Diferente a Egipto que no será arrastrado a la recepción ya que crecerá un 25, Vietnam 2.7%, Indonesia 0.5% y Guyana un 53%, esto por el hallazgo de petróleo en su suelo marítimo.

En el caso concreto de la República Dominicana, un país con más de 48 mil kilómetros cuadrados y más de 10 millones de habitantes, las expectativas que se tenían antes de la Covid-19 era que este país isleño, crecería entre un 3% a un 4% en PIB, pero por los efectos de la pandemia, se reduciría en un 3 y podría aumentar de acuerdo a lo que ocurra en materia del transporte aéreo y marítimo, con el cierre de las fronteras y la prolongación de este coronavirus.

Esas razones al menos pondría al sector turismo en apuros ya que va a sufrir una contracción de no menos de 6.5%, si tomamos en cuenta que en el 2005 fue de 5.1%.

¿Cómo se explicar entonces que los funcionarios de las instituciones financieras de RD, expresen con toda la prepotencia que le caracteriza, que en esta parte de la isla no se produciría una caída sustancial del PIB, y que por ende la estabilidad macroeconómica que hasta ahora ha perdurado se mantendrá intacta, pese a la caída de la economía mundial.

Sin embargo, los entendidos en materia económica avizoran o presagian un mal momento para esta nación al estiman que tendrán buscar fórmulas correctas para mitigar el impacto adverso que se producirá sobre la economía , tanto en lo fiscal monetario como en la política económica expansivas y contra cíclicas, ya que de seguir con los mismos parámetros que fueron creados para una situación diferente a esta, vendría una inestabilidad que generaría grandes confrontaciones sociales que crearían las condiciones para hacer colapsar el statu quo imperante pro globalización y neoliberalismo.

Todas las crisis que se han presentado en el mundo generan cambios de mandatarios o gobernantes y en EE.UU esa fue la razón que hizo que Henry Ford perdiera en 1973 frente a Jimmy Carter, lo propio ocurrió con Carter que fue vencido en 1979 por Ronald Reagan y que Bush fuera derrotado por Bill Clinton tras la invasión de Kuwait.

Asimismo en dominicana Jorge Blanco fue vencido por Joaquín Balaguer e Hipólito Mejía fue derrotado por Leonel Fernández y ahora porque no, es posible que el candidato del partido gobernante no cruce la barra para llegar hasta la silla presidencial ubicada en el Palacio Nacional.

República Dominicana ha basado su crecimiento en función de una economía de servicio, que tiene que ver con las remesas, el turismo, las exportaciones y las importaciones, ya que no es productor de petróleo y tampoco se ha centrado en la creación de una política generadora de riquezas a base de la producción agrícola, que de hecho posee las mejores condiciones geográfica para lograrlo.

Según el Banco Central en el 2019 RD creció 5.1%, siendo los sectores que más aportaron el de la construcción con 10.5%, servicios financieros 9.0%, energía 7.4% y otros servicios 7.1%, pero con el estilo impuesto tres décadas atrás orientado hacia una economía de servicio, con salarios muy bajos, un crecimiento que iba hacia el 5% y una canasta básica que estuvo en $27 mil 968 pesos y donde la mayoría de las empresas privadas el salario mínimo es de $12 mil 873 pesos y el de las microempresas de $7 mil 843 pesos, es imposible que ahora con el coronavirus y el confinamiento se pueda redistribuir el capital, ya que de hecho este solo se beneficia a la élite financiera y empresarial.

Esa y no otra, podría convertirse en la razón para afirmar que el transito del subdesarrollo y de los espacios oligárquicos atrasados que prevalecían en el pasado y que dieron paso hacia un estadio histórico de desarrollo caracterizado por la implementación de políticas económicas y sociales que estaban convirtiendo a dominicana en un estandarte de crecimiento, progreso y bienestar social quedarán en el pasado, debido a las contracciones que se producirán con ese decrecimiento de un 3% del PIB a nivel.

Por lo que el gobierno que surja de las elecciones del 5 de julio estará compelido aplicar políticas fiscalistas para tratar de recuperar medianamente el país, a sabiendas que le será difícil, ya que se producirán grandes movilizaciones de carácter social en todo el espectro de la geografía nacional, que tendrá que ser enfrentadas con las fuerzas represivas o de lo contrario buscar un balde de agua para sobrellevarlas.