Alimento para el Alma: Jesús es a Vid y nosotros los Pámpanos

Juan 15.5   Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. La vid es como la raíz y el tallo de una planta, los pámpanos son las ramas que llevan los frutos, una rama sin esta despegada del árbol muere porque no posee vida por si misma, sino pegada a la planta.

Nosotros los seres humanos somos iguales para nosotros tener una vida plena debemos estar pegados a Jesucristo como los pámpanos a la vid, por eso el Señor hace esta comparación para que podamos entender la importancia de permanecer en Jesús.

Cada persona da frutos según su don (Pero teniendo dones que difieren, según la gracia que nos ha sido dada, usémoslos: si el de profecía, úsese en proporción a la fe;  si el de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; el que exhorta, en la exhortación; el que da, con liberalidad; el que dirige, con diligencia; el que muestra misericordia, con alegría. Romano 12: 6-8)

Ejercita tu llamado para que puedas llegar a los corazones de las personas que deseas ganar para Cristo, porque será más fácil para ti trabajar en tu área espiritual y las almas podrán entenderte mejor porque el don que tienes fluye solo.

Juan 15- 2 Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto. Los seres humanos vinimos a esta tierra por un propósito en Dios, cada uno de nosotros tiene la capacidad de hablarle a una o varias personas del amor de Jesús, que él es el camino la verdad y la vida y nadie viene al padre sino es a través de él.  Romano 10.9 que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.