Alimento para el Alma: como niños para entrar al reino de los cielos

Salmos 131.2 En verdad que me he comportado y he callado alma como un niño detestado de su madre; como un niño detestado esta mi alma.

Dice la palabra que tenemos que ser como niños para entrar al reino de los cielos, una de las características del niño es que no habla cuando siente incomodidad llora para hacer denotar que no está bien y espera que lo socorran.

Hoy debemos llorar más y hablar menos ante presencia de Dios. Cuando el niño llora desespera a su madre, que no haría Dios si nos quedaríamos menos y lloramos más por su socorro.