¿Adónde y con quién?

Los danilistas tienen desde hace días una pregunta que nadie les contesta: ¿Dónde fue que el presidente Danilo Medina mandó a buscar la reelección?

Como remedio de males no fue a una botica popular ni a una farmacia de cadena, y según fue comprobado el proyecto de ley de convocatoria nunca llegó a las cámaras.

Igual intriga a quién fue que encargó la diligencia, pues como muchacho de mandado merece una pela, pues teniendo dinero a mano no fue capaz de hacer la compra.

Cuando el mandatario daba la cara a sus seguidores, como las veces que se apersonó en la llamada Otán, uno que otro no se aguantaba las ganas.

“Presidente, reelección,  ¿pa’cuándo? ”

Respondía más con gestos de manos que con palabras, aunque se le oía un “todavía, todavía”.

El encuentro realizado en el club de la CDEEE fue movido en ese sentido, y según detalles, el senador Charles Mariotti fue insistente en procurar  una definición.

También se cuenta que Eduardo Selman pidió en otra ocasión que los presidenciables del grupo se retiraran y le dejaran  el campo libre al Presidente.

El primero que se opuso fue el propio gobernante, que consideró inapropiado ese paso, aunque el planteamiento influyó y los oficialistas bajaron un poco la guardia.

 

De ahí que cuando fue a la antepenúltima junta de la Otán, e informó la decisión, a muchos se les cayeron las alas del corazón.

Al verlo, pensaron todo lo contrario.

De tanto decir que mañana, y el día siguiente era martes, nunca sospecharon que la vida política diera golpes tan fuertes como el odio de Dios. Los versos del peruano César Vallejo haciendo escuela de dolor.

Hay que entender entonces la desazón de los fervorosos y más comprometidos con la causa que ni siquiera soñaron un plan B.

Aunque sí existía un plan B, incluso primero que el A, y que ahora se retoma en el cuasi vacío. La preliminar de los octavo y cuarto de finales que llevará a la Champions League.