5G la nueva innovación de la tecnología llego a revolucionar el mundo

El 5G es la tecnología llamada a revolucionar el mundo tal y como lo conocemos. Después de años de desarrollo, ha comenzado a eclosionar comercialmente, y coincidiendo con este despegue su presencia se ha multiplicado.

La compañía sueca Ericsson fue la primera en alcanzar velocidades 5G, con demostraciones en directo del estándar previo a la tecnología de red (preestándar) 5G.

En noviembre de 2014, Huawei anunció la firma de un acuerdo con la operadora móvil rusa MegaFon para estandarizar y desarrollar redes 5G de prueba. Un protagonismo al que también ha contribuido el veto de Estados Unidos a Huawei, que ha puesto de manifiesto la importancia geopolítica de esta tecnología a nivel mundial.

La compañía china lidera el desarrollo de la quinta generación de redes de telefonía móvil, que se estrenó recientemente en Reino Unido, Corea del Sur y algunas partes de Estados Unidos, pero el país norteamericano quiere dejarla fuera de la competición. Corea del Sur con 5G desde abril de 2019, Corea del Sur fue de los primeros países del mundo en implantar el 5G.

La red 5G ha generado expectativa tanto en el mundo corporativo como entre los usuarios porque se ha hablado mucho de los beneficios que trae: una velocidad de 300Mb/s, un ancho de banda de 1Gb/s y una velocidad de transmisión de datos de 20Gb/s, tan solo en wi-fi.

El 5G no es peligroso, como ya ha ocurrido tantas otras veces, se trata de una reacción ante los avances como ya ocurrió con el WiFi, los productos químicos o las vacunas. La tecnología 5G requiere del uso de nuevas estaciones y antenas, pero de la misma manera también necesita niveles de energía menores que en el 4G.

Un ancho de banda y una velocidad de red muy superiores a los actuales (hasta cien veces, cuando esté plenamente desarrollado).

Un tiempo de respuesta en la red muy rápido, la latencia, el tiempo de respuesta al enviar y recibir paquetes de datos, que se sitúa por debajo de un milisegundo.

Un consumo energético muy inferior, que permitirá un despliegue de sensores que no van a requerir de alimentación eléctrica y cuya vida útil puede ser de varios años.