Kristen Stewart, una carrera antes y después de "Twilight" que ahora está en la mira del Óscar

 


Mateo Castillo/EFE

Los Ángeles

El nombre de Kristen Stewart ya suena en las quinielas de favoritas para ser nominadas al Óscar por su trabajo en “Spencer”, pero parece que a ella no le quita el sueño. 

“Me importa una mierda”, dijo la actriz sobre esa posibilidad en el Awards Circuit Podcast de Variety, sin rodeos, aunque sarcásticamente, de acuerdo con la publicación.

“Los Óscar son algo gracioso. Hay muchas películas y actuaciones increíbles que apenas se ven. Definitivamente dice algo sobre dónde estamos como presencia acumulativa, lo que estamos viendo, lo que nos importa”, añadió.

Y señaló que apreciaba que algo en lo que estuvo involucrada hubiese propiciado una conversación tan amplia. 

De cumplirse los pronósticos, sería la primera nominación a un premio de la Academia para Stewart, que tiene una larga lista de trabajos a sus espaldas, desde que debutó en el cine con diez años en “The Safety of Objects”. 

“Estoy sentada y disfrutando de los beneficios de una decisión que tomé cuando era una persona con la que todavía puedo identificarme, pero que ya no soy”, dijo en 2015 a Interview Magazine sobre si quiso ser actriz desde pequeña. 

“Creo que, por defecto, quería ser actriz porque en un rodaje, siendo una niña pequeña, lo único que puedes hacer es ser actriz. Y estaba realmente cautivada por todo el proceso”, comentó. 

La industria estuvo presente en la vida de Stewart desde pequeña. Su madre era supervisora de guion y su padre, productor de televisión.

“En aquel momento simplemente quería estar en los sets, ir a mil sitios diferentes y trabajar tan duro como lo hacen mis padres”, contó al medio. 

Heredó el amor por el sector de sus padres y, aunque trabajaban constantemente, nunca los sintió ausentes, según relató en una entrevista con Entertainment Weekly el pasado octubre. “Siempre estaba rebuscando en sus mochilas buscando catering y preguntándome ‘¿qué hicisteis durante todo el día?’”. 

La actriz estadounidense comenzó a actuar de pequeña y la fama le llegó de mano de Bella Swan, la adolescente enamorada de un vampiro en “Twilight”, cuando tenía 18 años.

Antes de que su edad alcanzase dos dígitos, apareció como extra en “The Flinstones in Viva Rock Vegas”. 

“Realmente no era buena en audiciones comerciales a aquella edad. No era el tipo. Y era visceralmente doloroso ser criticada por no ser capaz de bailar con dos coletas”, recordó la actriz al medio.

+ Pendiente de estreno

Después de trabajar en “The Safety of Objetcts”, su primera película, fue elegida para interpretar a la hija de Jodie Foster en “Panic Room”, que empezó a rodar cuando aún tenía diez años, terminó con once y se estrenó ya cumplidos los doce. 

“En aquel momento simplemente pensaba que era divertido”, contó a Vogue en 2011 respecto a haber comenzado su carrera antes de alcanzar la adolescencia. 

“No creo que hubiera podido ser actriz si no hubiera empezado a los nueve años. Hubiera sido la última persona en levantarme y decir ‘me gustaría protagonizar una obra’”, añadía.  

A “Panic Room” le siguieron otros títulos como “Cold Creek Manor”, “Speak”, “Catch That Kid”, “In the Land of Women” e “Into the Wild”, entre otras. 

Pero fue “Twilight” la cinta que la catapultó a la fama. En ella, da vida a Bella Swan, una adolescente que se enamora de un vampiro. Esta primera cinta de la saga, estrenada en 2008, tuvo cuatro entregas más, la última en 2012. 

Tanto Stewart como Robert Pattinson, coprotagonista de la cinta, han hablado en diferentes ocasiones sobre las películas, el fenómeno fan que las acompañó o cómo marcaron sus carreras. 
“Siempre me preguntan qué tipo de cosas quiero hacer, si tomo decisiones basadas en mi último proyecto”, dijo Stewart a Interview. 

“Pongamos que hago una película de una gran franquicia sobre un vampiro que se enamora de una chica normal. Es como, ‘¿ahora quieres mostrarles que puedes ser una actriz real, seria?’. Y es como, ¿no estaba siendo antes una actriz real, seria?”, comentaba a la revista. 

Stewart aseguró que, si alguien quería hablar mal de la saga, que lo entendía completamente. “Pero hay algo allí de lo que estoy infinitamente, y hasta día de hoy, jodidamente orgullosa”, aseveró. 

Tras cerrar la saga, Stewart viró hacia proyectos más alejados de los circuitos más comerciales, con títulos como “Clouds of Sils Maria”. 

Por su trabajo en este largo, dirigido por el francés Olivier Assayas y en el que comparte cartel con Juliette Binoche, recibió un premio César de la Academia del cine de Francia, siendo la primera estadounidense en conseguirlo. 

Le siguieron otros títulos como “Certain Women”, “Café Society”, “Personal Shopper” y “Equals”, entre otros.

En 2019, se acercó de nuevo al ”mainstream”. “Hice ‘Charlie’s [Angels] porque soy una gran fan de Liz Banks [la directora del film] y siempre sentí que ella respondía por mí”, dijo Stewart a Harper’s Bazaar ese mismo año.  Ese mismo año protagonizó “Seberg” y un año más tarde “Happiest Season”. 

Ahora prepara su debut en la dirección de un largo con la adaptación de “The Chronology of Water”, las memorias de la escritora Lidia Yuknavitch. 

“Estamos haciendo el casting en este momento”, dijo a Variety el pasado octubre. “Hemos estado montando y pensando en esto durante mucho tiempo. Estoy muy emocionada”. 

Además, recientemente ha rodado “Crimes of the Future”, con Viggo Mortensen y Léa Seydoux, bajo la batuta de David Cronenberg, que se estrenará el año que viene.