Salud mental atletas acaparó titulares 2021

 


Anna Fryer

New York, Estado Unidos

A Simone Biles entiende ahora que su sufrimiento comenzó mucho antes de su llegada a los Juegos Olímpicos de Tokio.

Ya en la capital japonesa, el rostro extraoficial de las justas y una de las mejores gimnastas de la historia era incapaz de esbozar una sonrisa, aunque fuera forzada. Tampoco le era posible destacarse en el mayor escenario mundial para este deporte.

Biles había perseverado durante el escándalo de abusos sexuales y emocionales generalizados que estremeció a la comunidad de la gimnasia en Estados Unidos. Continuó con su intenso entrenamiento y preparación para los Olímpicos durante la posposición de un año por la pandemia.

Estaba bien, según trataba ella misma de convencerse.

Pero en julio, cuando la estrella ganadora de siete medallas olímpicas se dispuso a realizar su rutina de manos libres como parte de la final por equipos, no estaba bien. Sufría un bloqueo mental, que le hacía perder el control de su cuerpo cuando estaba en el aire.

Su mente y su cuerpo no podían sincronizarse. Así que abandonó la competición.

“Pienso que definitivamente todas esas emociones extremas, las agresiones durante los últimos dos años y los traumas llevaron a ese momento, en que todo se rompió justo cuando yo estaba en el escenario global”, dijo Biles.

Tras reconocer que su mentalidad no era la adecuada para competir en forma segura, Biles se terminó retirando de cuatro eventos. Volvió para ganar un bronce en la viga de equilibrio. El hecho de que haya reconocido de una manera tan pública sus problemas trajo reminiscencias de lo ocurrido meses antes con la tenista japonesa Naomi Osaka, quien se retiró del Abierto de Francia y decidió que no jugaría en Wimbledon.

Y estos episodios redefinieron la discusión sobre la salud mental en el deporte.

— Calvin Ridle, receptor de los Falcons de Atlanta: “Esto me ayudará a ser la mejor versión de mí mismo, ahora y en el futuro”.

—Lane Johnson, tackle izquierdo de los Eagles de Filadelfia; “Yo viví en el infierno por mucho tiempo. No hay que guardarse los sentimientos. Es fácil hacerlo para evitar las situaciones por las que uno no quiere