Haití: el grito del corazón del Mayor Edy Marcelin, por Prosper Avril

Conmemoración de la Batalla de Vertières - Día de las Fuerzas Armadas de Haití

                                               Teniente general retirado Prosper Avril

Con gran emoción escuché al Mayor Edy Marcelin, digno hijo de la tierra del inmortal Jean-Jacques Dessalines, en su discurso pronunciado con motivo de la conmemoración de la Batalla de Vertières, Día de las Fuerzas Armadas de Haití. . Dije “un grito de corazón” porque cualquier soldado sabe muy bien que la provisión del ejército de dos (2) tanques y un (1) helicóptero de combate no sería suficiente para frenar esta multifacética crisis que vive nuestro país.


Este grito del corazón debe interpretarse en el mismo sentido que la palabra del erudito griego Arquímedes quien, para enunciar las virtudes del principio de la palanca que acababa de descubrir, tuvo que decir: "Dame un punto de apoyo y un palanca, y levantaré el mundo ". Sí, es en este sentido que el haitiano debe comprender la declaración teñida de emoción del mayor Edy Marcelin. A través de su mensaje, aboga por el rearme efectivo de nuestro nuevo ejército.


Este grito del corazón significa claramente que la integridad del territorio nacional puede ser restaurada en poco tiempo si las Fuerzas Armadas de Haití están equipadas para hacerlo. Así, recomienda devolver a la institución militar haitiana, restituida a sus derechos constitucionales, el material que le permitió, desde su creación hasta la fecha de su desmantelamiento, "garantizar la seguridad, defensa e integridad del territorio de la República". " (Artículo 264)


¿Qué pasa con el material que formaba parte del inventario de la institución militar al momento de su desmovilización en enero de 1995 y que incluía, entre otros:


1- armas ligeras: rifles, ametralladoras y ametralladoras;

2- armas pesadas: ametralladoras 50, 20 mm, 40 mm, 90 mm, cañones y rifles sin retroceso;

3- aviones de combate S-211;

4- Cazas turbo SF-260 TP;

5- helicópteros de combate H-34 Sikorsky;

6- helicópteros VIP S-58 T Sikorsky;

7- helicópteros de reconocimiento Hughes 500 C;

8- Aviones de intervención Cessna O-2, armados con cohetes;

9- Tanques V-150 Commando;

10-105 cañones de artillería obús;

11- Cañones y radares antiaéreos TCM-20;

12- Unidades marinas GC-8, GC-9, GC-10 y MH-20;

13- la red nacional de comunicaciones militares;

14- ¿municiones de cualquier calibre almacenadas en depósitos militares y casamatas?


Se trataría entonces de hacer que la institución militar haitiana sea capaz de apoyar a la Policía Nacional, cuando esta última, admirable en dedicación y espíritu de sacrificio, se ve abrumada por los hechos, porque se sitúa en un contexto que va más allá del marco de sus poderes constitucionales. 


De hecho, cuando una parte del país escapa al control del poder estatal, es la integridad del territorio nacional la que se ve afectada. Sin embargo, la tarea de mantener esta integridad no es competencia de la Policía. Es función constitucional del Ejército restaurarlo. 


El Mayor Marcelin aboga por el respeto de las prescripciones de la Madre Ley. "Mientras exista el cuerpo, se le deben dar los medios para su misión" (Frantz Duval). Que las autoridades establecidas tomen las acciones apropiadas para devolver al ejército a su rol constitucional.


En un momento en que la situación en Haití es tal que preocupa a los países vecinos, es importante actuar con rapidez y pragmatismo para evitar un colapso total. El mayor Marcelin dio la alarma. La situación es sumamente grave. Debemos enfrentar la realidad, enfrentarla y no practicar la política del avestruz.

 

Teniente general retirado Prosper Avril, para Le Nouvelliste

19 de noviembre de 2021