Impacto contundente de Soler en Bravos, fanaticada dominicana en Atlanta

 

                                     El dominicano Edgar Abreu y su amigo, en el Truist Park!

ATLANTA – Como parte del cuarteto de jardineros que llegó a los Bravos a finales de julio vía cambios, Jorge Soler se encuentra a ley de una victoria de ganar un segundo anillo de campeón, luego de ser parte de los Cachorros que conquistaron la Serie Mundial del 2016.

Sin embargo, el papel del cubano en los Bravos del 2021 es mucho más relevante. Y más inesperado.

Cuando Soler fue canjeado de Kansas City a Atlanta, el excampeón de jonrones de la Liga Americana (48 en el 2019) bateaba .192/.288/.370 (OPS de .658) con OPS+ de 76. Es decir, 24 puntos por debajo del promedio de MLB. Pero llegando a un equipo de los Bravos en plena pelea, repuntó el oriundo de La Habana con .269/.358/.524 (OPS de .882) y OPS+ de 128—28 puntos por encima del promedio—en 55 partidos con Atlanta en la campaña regular.

Ahora, tras su decisivo cohetazo de jonrón el sábado en el Juego 4 de la Serie Mundial contra los Astros que colocó a los Bravos a un triunfo de la corona, Soler se ha convertido en una figura crucial de un club a un paso de la gloria.

“Al principio fue un poco difícil cuando me cambiaron, porque no conocía al equipo”, dijo Soler. “Pero después de una semana, sentía como que era mi casa”.

¿Y cómo se explica el giro de 180 grados en su 2021 tras el canje de los Reales a los Bravos?

“Estaba más contento, más animado”, contestó el toletero. “Estábamos detrás de los playoffs y creo que fue eso”.

                                                     Edgar Abreu, en el Truist Park!

Sea lo que sea, los éxitos de Soler se han reanudado en la Serie Mundial, después de una batalla con el COVID-19 que le costó gran parte de la segunda ronda de los playoffs contra los Dodgers. Primero, Soler se convirtió en el primer jugador de la historia en abrir un Clásico de Otoño con cuadrangular en el Juego 1. Y ahora, con su crucial bambinazo en el Juego 5 el sábado, es el único bateador en la historia con un jonrón tanto como primer bate como emergente en la Serie Mundial.

“Fue un gran turno y difícil de hacer viniendo de la banca”, dijo Dansby Swanson acerca del estacazo de Soler del sábado, que siguió el propio vuelacercas solitario del torpedero de Atlanta. “Nos ha brindado tremendos turnos desde que llegó de Kansas City”.

En el poco tiempo que lleva en Atlanta, Soler también se ha convertido en uno de los favoritos de la fanaticada local.

“El público, los fanáticos nos han apoyado 100%”, dijo al respecto Soler, quien trata de ayudar a los Bravos a ganar su primera corona desde 1995. “Es rico sentir esta bulla y que nos estén apoyando”.

Y a pesar de contar con un nuevo grupo que incluye a figuras como el puertorriqueño Eddie Rosario, Adam Duvall, Joc Pederson y el mismo Soler, los Bravos se ven más acoplados que nunca como grupo.

“El equipo de Atlanta se ha mantenido jugando juntos todo el tiempo”, comentó Soler. “Hay muy buena química con todos los muchachos. Estamos enfocados en ganar juegos y salir a divertirnos.

“Nunca en mi vida me había divertido jugando más que aquí”.