Día Internacional de la Mujer Rural

 

Hoy Día Internacional de la Mujer Rural celebramos a todas aquellas mujeres que tienen un papel decisivo en la sociedad dominicana y el mundo; aquellas, que con gallardía y entereza asumen los nuevos retos que la vida les presenta.

En esta celebración queremos destacar el trabajo de”Chocolala”, una empresa de mujeres emprendedoras en Altamira, Provincia de Puerto Plata, con visión de crecimiento para mejorar su calidad de vida y dispuestas a aprender. Está compuesta por aproximadamente 30 socias de la comunidad de Las Lajas, dedicadas a la producción de chocolate artesanal en su propia fábrica, utilizando cacao producido en la comunidad.

Otra que merece ser destacada es Doña Mechi, una emprendedora y empresaria oriunda de Santiago Rodríguez, que ha dedicado su vida a la producción del casabe, una herencia gastronómica de la cultura dominicana. Su fábrica familiar produce y comercializa distintos sabores de casabe, como el famoso “casabe con coco” y el “casabe relleno de maní”, entre otros.

Además de esto, dentro de la Ruta, ofrece una experiencia taína de fabricación de este producto, por la cual los visitantes pueden conocer sobre la cultura de nuestros antepasados taínos.

Sara Mercado es otra de las tantas mujeres emprendedoras de nuestro país. Ha desarrollado en Hacienda Cufa, una oferta de turismo familiar ecológico que se enfoca principalmente en la “agricultura orgánica”. Además de esto, mediante la innovación y diversificación de su oferta, también, actualmente comercializa algunos productos derivados de los rubros que se producen en la hacienda, especialmente basados en cacao.

El primer Día Internacional de las Mujeres Rurales se celebró el 15 de octubre de 2008. Fue establecido por la Asamblea General en su resolución 62/136, el 18 de diciembre de 2007. En ella reconoce «la función y contribución decisiva de la mujer rural, incluida la mujer indígena, en la promoción del desarrollo agrícola y rural, la mejora de la seguridad alimentaria y la erradicación de la pobreza rural».

Por ello, la resolución insta a los Estados Miembros, en colaboración con las organizaciones de Naciones Unidas y la sociedad civil, a implementar medidas que puedan mejorar la vida de las mujeres rurales, incluidas las de las comunidades indígenas y aquellas con discapacidad.