El relato libertario de Ecuador a través de las calles del Quito colonial



La Sala capitular, la Casa de Manuela Cañizares, o el Museo de cera Alberto Mena Caamaño, son algunos de los lugares patrimoniales que evocan en Quito el histórico 10 de agosto de 1809, vivos escenarios de un proceso de independencia que concluiría trece años más tarde.

El proceso, que acabó en 1822 tras las independencias previas de Guayaquil y Cuenca, cobra vida en Quito en muchos de los edificios de un centro histórico que es de los mejor conservados de América y en el que cada portón, recoveco y fachada, tienen una historia que contar.