Theresa May combatirá el terrorismo "sea quien sea el el responsable" tras el atentado junto a una Mezquita en Londres


Un hombre que gritaba "voy a matar a todos los musulmanes" atropelló a una multitud cerca de una mezquita. Los heridos son musulmanes.

La 'premier' Theresa May ha calificado como "potencial ataque terrorista" el incidente ocurrido pasada la medianoche en la mezquita de Finsbury Park en Londres. Una persona resultó muerta y diez heridas al ser atropellados por una furgoneta, conducida por un hombre que gritó "¡Muerte a los musulmanes!".

El agresor, un hombre blanco de 48 años y de complexión corpulenta, fue detenido sobre la marcha por la policía , mientras la gente socorría a las víctimas, todos ellos musulmanes que salían de la mezquita durante el Ramadán. La policía no ha facilitado de momento su identidad.

Theresa May ha reunido al gabinete de emergencia Cobra ante el que puede ser el cuarto atentado terrorista en el país en cuatro meses. El alcalde de Londres, Sadiq Khan, hizo la conexión directa con los recientes atentados: "Como los terribles ataques en Manchester, Westminster y el puente de Londres, se trata de un asalto contra nuestros valores compartidos de tolerancia, libertad y respeto".

En una declaración en la puerta de su despacho de Downing Street, la líder conservadora dijo que este último ataque en el barrio de Finsbury Park, en el norte de la capital, "es un recordatorio de que el terrorismo, los extremismos y el odio adoptan muchas formas" al tiempo que incidió en la "determinación" del Gobierno en "erradicarlos, sea quien quién sea el responsable".

"Hoy nos unimos, como ya hemos hecho anteriormente, para condenar este acto e indicar, de nuevo, que el odio y la maldad de esta clase nunca triunfarán", remarcó. Según la primera ministra, este ataque contra la comunidad musulmana "es tan insidioso y destructivo para nuestros valores y nuestra forma de vida" como los recientes actos terroristas perpetrados en Manchester y Londres, aparentemente motivados por extremistas islámicos.

Fuente El Mundo